lunes, 5 de octubre de 2015

Recuerdos Vacios

-Escúchame bien Shadow the Hedgehog -Pronuncio con firmeza la joven eriza de cabellera dorada e irirs cielo-mar aun con sus lagrimas en sus ojos vivos y aquel leve sonroje en sus mejillas mirando con determinación y seguridad aquel ser oscuro al cual le gustaba romper su corazón cada vez que tenia la oportunidad, aquellos iris sangre la veian con cierto desdén, aun no lo graba comprender como era posible que aquella cria aun no se diera cuenta de que sus sentimientos nunca iban a ser correspondidos por mas que lo deseara- ¡voy a ganar tu amor, y cuando me ames..te arrepentirás del tiempo de perdisteis al no hacerlo!
-hmpt -Fue el único sonido que se escucho de sus labios después de escuchar las palabras de la joven enamorada, el viento soplaba notoriamente golpeando la espalda del erizo moviendo sus puas en dirección a donde se encontraba la joven rubia, la cual se encontraba al frente de él sin cambiar su mirada esperando alguna respuesta o acción de aquel que le habia robado su corazón al igual que las lagrimas- solo eres una ilusa más...
Fueron las ultimas palabras de aquel erizo negro de alma oscura antes de empezar a caminar en dirección en donde se encontraba la eriza rubia.Luchaba por evitar que sus lagrimas volvieran a salir de sus orbes cielo para no darle alegría a aquel ser que solo buscaba lastimarla, paso a su lado derecho rozando su hombro levemente- Si quieres perder tu tiempo hazlo, pero no desperdicies el mio -Pronuncio en un susurro audible solo para ella durante los escasos minutos en que paso a su lado, la joven enamorada de cabellera rubia se dejo caer sobre sus rodillas al terminar de escuchar esas palabras frías y llenas de crueldad, ella siempre quiso sentir aquella sensación cálida en su alma conocida como amor, desde muy temprana edad soñaba en conocer a ese alguien especial, pero nunca escogió enamorarse de aquel ser oscuro o mucho menos tener algún sentimiento positivo hacia él, pero trágica mente paso, y no podía hacer nada para evitar sentir aquella sensación cálida y llena de paz en su alma cuando lo veia o cuando escuchaba su voz sombria, asi era el amor, y nadie lo iba a cambiar.



Espero que les haiga gustado este pequeño cap guapuras, y si, ya se que estarán pensando, deja de publicar mas fanfic y continua con DMH, pronto lo actualizare, no se preocupen ;)
Hasta la proxima guapuras!!!

jueves, 25 de diciembre de 2014

FELICES FIESTAS!!! :D

Como dice el titulo, les deseo unas felices fiesta a todos ustedes, y que les haigan regalado todo lo que ustedes pidieron para esta época de amor, paz, a mistad...pero sobre todo regalos

Admitamos lo, solo nos gusta la navidad por la falta de escuela y los regalos que nuestros amigos y familiares nos dan.


¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO!!!!









PD: No olviden abrigarse, no quiero que les de un refriado o algo peor



viernes, 19 de diciembre de 2014

¿Quien se lo imaguinaria?

Capitulo 1: Dia del concierto

Parte 1

Lo hecho, hecho esta, ¿Qué más se podría hacer?, ese era el y seguiría siendo él, ese era su forma de ser, desde que tenía memoria siempre se había dicho lo mismo después de haber realizado su trabajo con éxito, pero la triste y cruel realidad era que el solo lo hacía por simple diversión, no le importaba el dinero o cualquier recompensa barata que le pudieran dar a cambio de la vida de un inocente, le gustaba sentir la adrenalina que recorría por su cuerpo cada vez que lo hacía o recordaba cada asesinato que había cometido las noches anteriores junto con la felicidad y autoridad que lo inundaba completamente, pero al salir el sol todo era un olvido, un dulce sueño que se había presentado durante el trascurso de la fría y solitaria noche…hasta que llegara la oscura y fría noche para demostrar totalmente lo contrario.

Los rayos cálidos del sol se había infiltrado como ladrón en su habitación ahuyentando sus recuerdos y haciéndolo levantar sus parpados con pesadez, ya que este solo estaba avisando que era ya de día, y que él había perdido totalmente todo el poder de decidir quien vivía y quien moría, para su desgracia, había vuelta a hacer el mismo joven violento y problemático que  no le importaba ni un cacahuate a quien hería o lastimaba, la realidad es que ambas mascaras tenían las mismas actitudes al igual que el mismo libreto, solo había una pequeña diferencia, una tenía autoridad para asesinar y la otra no; se levantó lo más lento que pudo de su cama matrimonial luchando contra el cansancio que amenazaba con cerrar sus ojos, sus iris carmesí sangre denotaban cierta molestia y rencor asía la vida, sus labios solo confirmaban la molestia del joven erizo negro acerca de la llegada del amanecer, su más grande anhelo en ese momento era la llegada de la fría y oscura noche para volver a tomar el lugar que le corresponde en este planeta, para poder volver a sentir aquella cálida sensación de felicidad y paz que lo inundaba cada vez que escuchaba aquellos gritos desgarradores de sus víctimas; se dio una lucha rápida con agua fría para poder dejar por completo el reino de aquel dios griego del sueño, el tal conocido Morfeo que en estos momentos se había vuelto un enemigo para él al darle los deseos del sueño, termino rápidamente por completo su aseo personal dándole cierta satisfacción y frescura, sin mencionar un agradable momento de corta felicidad, su única vestimenta en ese momento era solamente una toalla blanca que rodeaba su cintura junto con otra del mismo color y consistencia que estaba sobre sus hombros dejando al descubierto parte de su fornido y escultural cuerpo al igual que aquel mechón blanco que resaltaba por la púas oscurecidas del erizo, se dirigió con paso lento a su closet un mueble grande hecho de madera de roble de tonalidades oscuras que se encontraba adherido a las paredes cremas de su habitación, coloco su mano sobre una pequeña zona profunda de la puerta de este deslizándola asía su lado derecho revelando varios ganchos con ropa varonil reposando en ellos, en el suelo de este enorme closet se encontraban varios pares de zapatos, el ochenta por ciento de estos eran iguales, se trataban de unas zapatillas blancas con suela rojiza y toques negros con dorados, era extraño ver otro par que no fuera este, rápidamente y sin prestar atención alguna saco las prendas que usaría ese sábado, lentamente empezó a poner sobre su cuerpo aquellas prendas sin pretales atención alguna, una camiseta blanca de manga corta, unos pantalones de mezclilla y un par de esas zapatillas que tanto le gustaba usar, junto con su chaqueta negra de cuero para ocultar por completo su marca de nacimiento, esa fue su vestimenta para aquel cálido y odioso día según él,  pero por supuesto no podría faltar una de sus fieles amigas, dentro de aquel mueble gigante de madera también se encontraba una especie de estante de aluminio cerrado, su forma era semejante a una caja fuerte antigua, el solo coloco su mano derecha sobre aquella rueda giratoria e ingreso rápidamente en ella y con un solo movimiento una numeración, coloco su mano derecha sobre la manija de esta, la cual se encontraba a un costado de aquella caja de metal que le hacía sentir en su mano un frio atroz al sentir aquel metal que se encontraba en las sombras, tiro de esta en dirección asía él haciendo posible su abertura al mismo tiempo que revelaba su contenido, varias clases de armas de fuego junto con algunas cuchillos de doble filo, que aún tenían impregnadas en ellas algunas manchas de aquel liquido carmesí que se encontraba en cada ser vivo, y algunos explosivos de diferentes formas se hicieron visibles al abrir la caja fuerte, una sonrisa cálida se formó en su rostro mientras los recuerdos de los asesinatos y misiones que había realizado con cada una de aquellas armas inundaban su mente dándole alegría, aquellos gritos desgarradores y llenos de temor retumbaban en sus oídos ocasionando que un par de risitas de parte de él salieran al exterior al ya no poderlas contener más, su risa tétrica retumbaba con gran estruendo por toda aquella habitación tenida de crema, su risa era semejante a la risa de un psicópata desequilibrado mentalmente (N/A: si se quieren dar una idea mas clara, es semejante a la risa de Yuno Gasai :v), introdujo su mano dentro de aquella caja metálica sintiendo una clase de frio en esta, cogió rápidamente una Beretta de 9 milímetros aun con la sonrisa en su rostro, cerro aquella caja fuerte azotando con cierta brutalidad aquella puerta de aluminio asiendo audible un sonido agudo semejante a un campanazo, lo mismo hizo con las puertas corredizas de aquel closet asiendo que un sonido estridente inundara aquella habitación junto con una gran parte de su solitaria casa a causa del eco que en esta habitaba, se lanzó de nueva cuenta en su lecho de un salto así atrás sin mucho ánimo depositando su espalda sobre aquel reconfortante colchón que estaba cubierto por sábanas blancas, sus brazos se encontraban detrás de su nuca para servir de soporte a su cabeza como si fueran almohadas y sus pies se encontraban tocaban el piso de madera pulida, su vista sangre se encontraba enfocada en aquel techo rasó pintado de blanco como si este le estuviera revelando un secreto muy oculto, pues no había nada que hacer para el por el momento, así que solo esperaría a la deseada noche para salir tras su nueva víctima, dejo caer sus parpados por completo después de un par de minutos cubriendo por completo sus iris sangre, trato de recodar los lloriqueos que aquel joven policía que había matado a causa de un disparo certero en el medio de sus ojos en la noche que apenas se había ido dejándolo solo, se rio por lo bajo de la dignidad de aquel difunto y siguió recordando aquellos sucesos que había vivido, un sonido estridente se hizo presente de un segundo a otro llamando totalmente su atención asiéndolo levantar de nueva cuenta sus parpados con cierta pesadez y airación (N/A: enojo :v) con pesadez se reincorporo de su cama apoyando totalmente sus pies sobre aquel piso para caminar rumbo al origen de aquel sonido que lo había despertado de su pequeño transe inducido por el cansancio; con paso algo lento, pero a la vez presuroso bajo aquellas escaleras de madera para llegar a la segunda planta de su hogar, aun se escuchaba claramente aquel sonido estridente proveniente del timbre de su hogar, que para su desgracia se hacía más insistente conforme pasaban los segundo, se dirigió a la puerta de su morada mientras se maldecía a si mismo por haber puesto ese odioso timbre que lo estaba sacando de sus estribos hasta el grado de querer asesinar solo con la mirada al idiota que estaba del otro lado de su puerta interrumpiendo su dulce soledad, abrió la puerta con molestia en su rostro viendo detenidamente a la persona que se encontraba del otro lado de aquella puerta de madera, su mirada y rostro cambio a uno más calmado y con cierta pisca de alegría que se reflejaba en sus iris sangre al ver quién era el causante de aquel insoportable sonido, sus iris enfocaron a una joven eriza rubia con cabellos de oro e iris cielo-mar que tenia su rostro adornado con una bella sonrisa sincera, que usaba un vestido sencillo de color azul-mar corto hasta arriba de sus rodillas, un par de zapatillas cerradas del mismo color junto con un par de calcetas blancas que le llegaban hasta debajo de su rodilla, traía entre sus manos enguantadas un pastel casero, al parecer recién hecho por el olor tan delicioso y dulce que aun emitía, el pequeño pastel de casi cincuenta centímetros de diámetro se encontraba adornado hasta el tope con diversos dulces y decoraciones con el betún y el fodam, en la cara del pastel blanquecino se encontraba la típica y nada original inscripción de feliz cumpleaños escritas con merengue rojizo, que al parecer era de fresa o de algún otro fruto rojo, esta pequeña frase que para la mayoría fuera felicidad y regocijo ya estaba siendo odiada por el erizo negro.

-¡feliz cumpleaños Shadow! –Pronuncio con regocijo la joven eriza rubia de iris cielo-mar con un tono de voz elevado al mismo tiempo que le entregaba aquel pastel de cumpleaños en las manos del erizo negro- espero que te guste, lo hice especialmente para ti

-gracias Maria –Pronuncio serio e indiferente el erizo negro reduciendo la importancia de aquel día, se hizo a un lado al recibir totalmente el pastel para dar entrada a su hogar a la joven eriza de cabellos de oro, la cual acepto la invitación sin reproche o alguna duda; ambos erizos se dirigieron a la cocina con paso normal, aun manteniendo cada quien su actitud y estado de animo hasta llegar a la cocina-comedor, el erizo negro dejo el pastel en la barra de su cocina admirando la belleza de cada detalle que tenía este aun con su mirada seria, aunque en el interior era un mar de emociones poco placenteras causándole algo de enojo asía el mismo- se me había olvidado que era mi cumpleaños –a la eriza rubia no le sorprendió en absoluto ninguna de sus palabras ya que no era la primera vez que lo oía pronunciarlas, solo se dirigió a un lado de donde se encontraba el erizo negro, aun paralizado viendo aquel pastel- ¿Cómo es posible que esto me pase todos los años?

-siempre estas ocupado en el trabajo o en la escuela, o golpeando gente –Pronuncio alegremente la eriza rubia de nombre María adornando su bello rostro con una sonrisa amplia al mismo tiempo que dejaba ir una risita algo burlona por las últimas palabras que pronuncio, pero era verdad, así era su querido y viejo amigo oscuro, serio, reservado, frio, violento y en algunas ocasiones algo asesino si se le provocaba, puso su mano derecha sobre el hombro izquierdo de su amigo asiéndolo reaccionar y provocando que la volteara, le dedico una dulce mirada al mismo tiempo que sujeta las dos manos de Shadow y lo encaminaba a una de las sillas de la barra en contra de su voluntad- es normal tu situación, no te culpes por ello –volvió a donde se encontraba aquel pastel que había hecho entrando a la zona de la cocina, cogió un cuchillo de hoja filosa para empezar a córtalo y darle una rebanada de este al cumpleañero, el cual aun seguía en su mundo pequeño mundo provocando que frunciera ligeramente el ceño al mismo tiempo que colocaba sus puños cerrados sobre sus caderas- ¿me estas escuchando?

-si, si te estoy escuchando –Contesto algo malhumorado el erizo negro rebajándole importancia a las palabras de la eriza rubia, la cual ya tenía entre sus manos un pequeño plato de cerámica blanco que contenía un gran trozo de pastel, lo dejo con delicadeza al frente del erizo azabache junto con una pequeña cuchara de plata- es que…no es posible que me pase esto todos los años –con delicadeza empezó a coger cucharadas pequeñas de pastel y las dirigió a su boca para poder saborear su dulce sabor, a pesar de que odiaba los sabores dulces nunca se poda negar a aquellos dulces que su pequeña amiga le ofrecía- muchas gracias Maria, no se que aria si no tuviera una amiga como tu–pronuncio calmadamente ocultando su molestia, dirigió su visita asía la joven eriza rubia que se encontraba lavando un par de platos y otros utensilios de cocina que estaban amontonados en su lavaplatos asiendo audible el correr del agua proveniente del grifo, ¿como alguien como él podía tener a una amiga tan atenta y considerada como ella?, esa era la pregunta que lo invadía a cada momento, el era un asesino a sangre fría y un ser totalmente antisocial, y para algunas personas un emo, y tenía una amiga así como ella, una persona dulce, que de verdad se preocupaba por él, que en aquellos momentos depresivos estaba a su lado, y que en ningún momento lo deja solo, era un misterio no solo para él, si no también para el resto del mundo, pues él no era exactamente amigable o dulce con las personas, era todo lo contrario, siempre trataba de alejarlas ya sea con una amenaza o enviándolas de vacaciones al hospital- por cierto…¿Cuántos años cumplo?

-¿es enserio? –pronuncio la eriza rubia con algo de ironía en su voz al mismo tiempo que una sonrisa más grande que la primera se formó en su rostro, rio ligeramente a causa de la condición de su amigo, eso si le parecía sorprendente tratándose de lo atento y deductivo que es- cumples 19 años pero bueno no importa, lo que importa es lo de hoy en la noche, estoy tan emocionada de verdad –pronuncio casi a gritos la última frase llena de energía, se veía que estaba a punto de explotar de la alegría que sentía en ese momento a causa del suceso que pasaría en la noche, puso sus manos sobre las de Shadow asiendo que soltara aquella cuchara dejándola caer en la barra de la cocina, asiendo audible un agudo sonido metálico que solo duro un par de segundo, apretó de sus manos con fuerza al mismo tiempo que lo miraba a los ojos, los iris de ella reflejaban cierto brillo de esperanzas y de anhelos causando en el erizo azabache cierto escalofrió en su columna vertebral, ya había visto aquella mirada en su amiga y no le gustaba nada a donde se dirigía aquella charla- ¡no puedo creer que por fin podremos ir a un concierto de Moon Song!

-¿Qué?, ¿es hoy el concierto? –Pronuncio sorprendido al mismo iempo que sus pupilas se contraían un poco, se maldijo con cierta furia en sus adentros por haber olvidado su compromiso para aquella noche, vio el rostro de su visita que al ver aquel cambio repentino de emoción de él cambio a uno más serio y sin emoción, no tenía que ser mago para saber lo que significaba esa nueva expresión en el rostro de ella- es que se me olvido por todo lo que traigo en la cabeza… –trato de excusarse, pero al parecer aquella excusa no lo estaba ayudando ya que la eriza rubia aún mantenía su misma mirada fija sobre él esperando una verdadera excusa, en esos momentos odia tener que llevar una doble vida, ya que su vida “social” (N/A: que vida social puede tener él, sino fuera por María se la pasaría solo y aburrido esperando a la noche) a veces le quitaba los placeres de la noche, y los placeres de la noche le quitaban la diversión de la poca vida social que tenía- …aparte me comprometí con mi jefe a trabajar hoy en la noche, sino voy me despedirá, lo siento María, creo que será otro día

-no, no importa Shadow, tal vez en otra ocasión –Su tono de alegría había sido desaparecido totalmente siendo remplazado por uno de tristeza y cierta desilusión por las recientes palabras del erizo negro, soltó las manos de aquel erizo que consideraba su amigo al mismo tiempo que trataba de impedir que sus lágrimas salieran- será mejor que me valla, tengo muchas cosas que hacer y seguro que tú también, no le quito más su tiempo señor Hegdehog –Salió de la zona de la cocina dispuesta a irse de aquella casa, se acercó al joven erizo negro dándole por ultimo un fuerte y corto abrazo a causa de su cumpleaños para luego encaminase a la puerta principal de la casa a paso veloz- nos vemos después Shadow –pronuncio con voz algo elevada y quebradiza la eriza rubia resistiendo los instintos de llorar al igual que el sentir de aquel odioso nudo en su garganta, coloco su mano derecha sobre la perilla de la puerta girando de esta para tratar de abrirla, de un fuerte tirón tiro de está abriéndola  casi por completo para tratar de salir de aquella morada en donde vivía su amigo de la infancia, cuando su única forma de escape fue cerrada por otra fuerza externa que golpeo la puerta con cierta brusquedad para evitar su salida- no te tienes que preocupar, es solo un concierto

-no es solo un concierto, desde que iniciaron su carrera en la música te han encantado y casi te matas por conseguir los boletos para su concierto –Pronuncio seriamente el erizo apoyando su mano contra la puerta para evitar que la eriza rubia tratara de irse, en el interior de cierto modo se sentía fatal por haber olvidado la promesa que le había hecho, en el interior aún se seguía maldiciendo a causa de haberla herido, ya que ella solo lo llamaba señor Hedgehog cuando la había entristecido, aunque de cierto aun no entendía porque le preocupaba mucho el estado de animo de ella; la eriza rubia de iris cielo-mar solo elevo su mirada vidriosa para poder ver al erizo negro que aún se mantenía serio, de un movimiento rápido se lanza a él rodeándole con sus brazos en señal de que no importaba aquel dichoso concierto, que no era de total agrado asía él, Shadow no dudo ni un segundo en imitar las mismas acciones de la eriza para corresponder su abrazo- voy a acompañarte a ese concierto, después de todo te lo he prometido y yo no rompo mis promesas

-¿y que pasa con tu trabajo? –Pronuncio preocupada María levantando su delicado rostro para unir su mirada cielo-mar con la mirada sangre de su amigo oscuro- ¿y si te llagan a despedir por mi culpa?, no lo soportaría que perdieras tu trabajo por un simple concierto

-no importa –Pronuncio simplemente Shadow rebajándole importancia a sus planes iniciales para esa noche, se separó lentamente de su joven amiga dedicándole una de sus pocas sonrisa para demostrar que era cierto lo que decía, aunque por sus adentros era todo lo contrario, se maldecía a si mismo por estar en esa cruzada mientras que sus anhelos de golpear o asesinar a alguien para bajar su furia crecían- no te preocupes por ello

-¿estás seguro? –Pronuncio María dejando caer sus orejas, su tono de voz denotaba preocupación asía el estado económico de su amigo, él solo rompió aquel tierno abrazo moviendo su  cabeza de arriba asía abajo en señal de aceptación, iluminando por completo de alegría el rostro de la joven eriza rubia, de un movimiento rápido la joven eriza rubia volvió a formar a rodear al erizo azabache con sus brazos volviendo a formar un cálido abrazo que ella mismo corto tan pronto como se inició - ¡gracias Shadow!, pasa por mí a las ocho para irnos temprano al concierto vale

Así como fue de rápido el abrazo, así también fue su retirada de aquella morada, el erizo solo se acercó a la puerta y la volvió a cerrar con llave después de que la eriza rubia se había retirado totalmente de su morada, recargo su espalda sobre aquella puerta de madera al mismo tiempo que se empezaba a maldecir ya a sus afueras revelando totalmente su enojo y frustración asía la vida, ¿como era posible que estuviera en ese enredo?,  golpeo una de las paredes blancas con fuerza haciendo una especie de hundimiento en esta, aun teniendo en su puño dentro de aquel hundimiento empezó a meditar en su situación con algo más de calma, no toda su situación estaba tan mal, mientras no le digan que hoy en la noche tiene algún clase de trabajo importante todo estaría bien, no tenía nada de qué preocuparse mientras su teléfono celular no sonara, aquellos pensamientos de solución a sus problemas le dieron cierta tranquilidad y paz a su alma atormentada, saco su mano de un tirón rápido de aquella pared al mismo tiempo que dejaba escapar un suspiro silencioso en señal de alivio, dejó caer totalmente su cuerpo al suelo sin preocupación alguna o cuidado, ahora solo tenía que esperar a que fueran las ocho de la noche para recoger a su amiga e ir a ese dichoso concierto de ese par de idiotas que no lo tenían para nada contento, pero el destino no lo iba a dejar en paz tan fácilmente, en ese instante su teléfono celular sonó con gran estruendo asiéndose audible, no solo para los oídos del erizo azabache sino también para el resto de su morada, se volvió a maldecirse en sus adentros por su cambio repentino de suerte al mismo tiempo que cogía su celular de su bolsillo trasero, su digusto solo aumento más  al ver quien lo estaba llamando.

-¿qué quieres? –Pronuncio seriamente Shadow contestando aquella llama telefónica aun acostado en el piso de madera de su casa, su tono de voz revelaba que estaba de mal humor a simplemente oírlo y que mataría al primero que tuviera al frente, no necesariamente debías ser adivino para saber que era mejor estar lejos de él en aquellos momentos- ¿me vas a responder idiota o ya puedo colgar?

-creo que alguien se levantó con el pie izquierdo esta mañana, aunque ahora que lo pienso… ¿cuando te levantas con el pie derecho? –Pronuncio una voz masculina atreves del aparato telefónico, su voz era autoritaria y confiada a pesar de ser algo aguda a diferencia de otras voces escuchadas por el erizo azabache lo cual le molestaba un poco- pero bueno cambiando de tema, te tengo un regalo de cumpleaños sobrino mi que de seguro te va a encantar, conoces a la nueva banda del momento Moon Song, ¿cierto?

-todo el mundo conoce a ese trio de idiotas –Pronuncio serio Shadow y sin ánimo de lucro como si fuera lo más normal del mundo- no hay que ser un amante de la música para conocer a ese idiotas

-veo que tu no eres uno de sus muchos fans –Indago el erizo adulto del otro lado de la línea al escuchar la voz tan reseca del erizo azabache- checa tu buzón, encontraras dos entradas de primera fila y dos pases para camerino junto con un paquete lleno de botes con veneno, tu misión es que ese sea su último concierto, los tendrás que envenenar para no llamar la atención o levantar sospechas, no quiero a ninguno de esos chavales con vida, ¿está claro Shadow?

-si señor, cuando salga el sol solo serán historia –Pronuncio seriamente Shadow analizando las palabras de su superior- aunque preferiría dispararles, envenenar a alguien es un acto de cobardía

-no podemos levantar más sospechas para la sombra de la muerte, los tendrás que envenenar y punto final, a y una cosa más….
No dejo continuar al zoomorfo de la otra línea dando por terminada la charla y cortando definitivamente la llamada telefónica, guardo su teléfono celular en uno de sus bolsillos de atrás de su pantalón al mismo tiempo que dejo escapar un suspiro de alivio y tranquilidad, no todo su día era totalmente malo, tuvo suerte de que sus víctimas estarían en el mismo lugar que él y que a parte a María le gustaría conocer a esos cantantes de pacotilla en persona, se levantó del piso y con paso algo lento salió de su casa en busca de ese paquete, se dirigió rumbo al buzón que estaba a unos metros de la entrada de su casa para recoger su paquete, abrió la puerta metálica del buzón encontrándose con una caja de cartón envuelta con un forro café y las típicas etiquetas de envió, saco aquel paquete viéndolo detenidamente por unos momentos, antes de regresar a su morada con un paso más veloz. Dejo el paquete en la mesa del comedor para empezar a abrirlo con cierta lentitud para dejar al descubierto algunos botos de platico de color blanco juntos con los pases para camerinos para aquel odioso concierto, como unos veintisiete botes de plástico pequeño con muestras de plantas, jarabes y otros con pastillas se encontraban adentro de aquella caja, vio detenidamente cada bote y los empezó a poner sobre la mesa con cuidado, saco una olla y la lleno hasta la mitad con los diferentes medicamentos en jarabe que traía el paquete, se dirigió a su librero y saco un libro de plantas venenosas y lo empezó a leer detenidamente mientras comparaba algunas plantas con las muestras que tenía en algunos botes, se volvió de nueva cuenta a la cocina y se puso un par de guantes de plástico para no ensuciarse, empezó a sacar las muestras de plantas y las empezó a echar en la olla.

-glicina, wistaria, muguete, nicotina, celidonia, celidueña, hierba de la golondrina, hierba de San Cristóbal, actea, laurel de montaña, ¿Qué más me hace falta para terminar? –´Pronuncio con irritación aquel erizo negro de iris sangre checo con la vista aquel libro de plantas exóticas, una expresión de decepción se apodero de su rostro ocasionando que su sangre empezara a hervir por la molestia que sentía en ese momento al ver el futuro resultado de su veneno- este veneno no los matara, al menos que…les haga algunos cambios –una sonrisa siniestra apareció de repente en su rostro que llenaría de terror el corazón de todo ser vivo sobre la faz del planeta, con paso calmado dio un par de pasos asía su derecha llegando a su alacena, abrió la puerta de este revelando algunos productos de limpieza entre otras sustancias algo misteriosas, saco un bote de alcohol destilado, uno de cloro y otro de ácido sulfúrico, volvió a su mesa de trabajo con los botes en manos y empezó a vaciarlos sin cuidado alguno en la olla que contenía el resto de los venenos- esto bastara, y si no siempre está el plan B

Su teléfono celular empezó a emitir la dulce melodía de un piano al mismo tiempo que daba ligeras vibraciones captando la atención del erizo negro con franjas carmesí, por el angélica sonido del piano dedujo rápidamente de quien se trataba aquella llamada, cogió el teléfono entre sus manos y tosió un poco antes de aceptar la llamada para aclarar un poco su garganta.

-hola Maria –Pronuncio Shadow con su típica voz seria denotando algo de preocupación mientras se alejaba de aquella olla llena de veneno- ¿ocurre algo?

-es que como hoy es una noche extra mega especial pensé en ir al centro comercial a comprar ropa para usar esta noche y como Rouge está de viaje junto con Amy me preguntaba si querrías acompañarme –Pronuncio una voz dulce y algo tímida desde la otra línea

-claro María, será divertido, además no tengo nada mejor que hacer –Pronuncio sin cambia su tono de voz maldiciéndose otra vez por haber aceptado, siempre cuando aceptaba ir con ella a comprar ropa terminaba como una mula de carga, camino hacia la entrada de su casa aun con el teléfono cerca de su oreja mientras contaba en su interior para no perder el control de si mismo mientras escuchaba a su amiga por aquel aparato móvil. Al estar frente a la puerta de madera dirigió su mano a la perilla de está sintiendo aquel frio del metal, tiro de esta asía él abriéndola por completo encontrándose con aquella chica de cabellera rubia con la cual se encontraba hablando por teléfono, la cual aún seguía usando aquel vestido azul-marino- me tengo que ir, tengo una visita, adiós –pronuncio rápidamente cortando aquella llamada innecesaria por parte de su amiga dedicándole a esta una mirada seria mientras guardaba su teléfono celular en el bolsillo derecho de su chaqueta de cuero- ¿si recuerdas que tienes llaves de mi casa, verdad?

-jejeje –Rio la joven rubia con alegría por el comentario de su amigo al mismo tiempo que asentía- si, pero esto es más divertido –Pronuncio alegremente tratando de controlar su risa, el erizo negro solo negó levemente con su cabeza, aunque no le sorprendía en lo absoluto el comportamiento de su amiga

El erizo negro con franjas rojas solo cogió rápidamente las llaves de su vehículo que se encontraban sobre una mesa de madera que se encontraba cerca de la entrada principal para facilitarle la ubicación de estas en las salidas imprevistas; salió de su dulce morada cerrando con llave la puerta de su casa para evitar sorpresas desagradables al regresar a esta, se encamino con paso calmado seguido de la eriza de cabellera rubia asía su cochera, saco del bolsillo izquierdo de su chaqueta un pequeño control remoto con tres botones de diferentes colores, presiono sin atención alguno el botón que se encontraba al lado derecho ocasionando que la puerta del garaje se empezara a abrir lentamente revelando un camaro dusk de color azul oscuro metálico convertible con rines cromados y asientos de piel negro (N/A: Yo quiero un auto así :’c), la verdad el odiaba ese auto con toda el alma, y aun más porque fue un regalo de cumpleaños de su tutor legal, prefería mil veces más su motocicleta pero no podía usarla en esa ocasión por dos razones, la primera es que no iban a poder con la cantidad de bolsas de ropa y artículos de uso personal que iba a comprar su acompañante, y la segunda es que su motocicleta estaba manchada de aquel liquido carmesí conocido como sangre a causa de su última misión, suspiro pesadamente antes de subir a su auto junto con su acompañante, la cual se encontraba tarareando una de las odiosas canciones de aquel grupo musical que tanto odiaba, definitivamente ese no era su día y apenas estaba comenzando.
No tardaron mucho tiempo en llegar al dichoso centro comercial o en encontrar un lugar disponible en el estacionamiento, ya que por alguna razón el centro comercial se encontraba casi vacío a diferencias de otros días, entraron al centro comercial a paso calmado y se dirigieron a una de las tiendas de ropa favoritas de la eriza rubia, la encargada que se ocupada de abrir aquella puerta de cristal los recibió con un cálido saludo mientras les abría aquella puerta para permitirles la entrada, María le contesto cortésmente mientras Shadow le pasaba de largo, la verdad es que este no le importaba nada de lo que se encontraba en aquella tienda departamental realmente ya que era una tienda solo para chicas, lo cual causaba que varias zoomorfas enfocaran su mirada en él o le dieran uno que otro coqueteo asiéndolo sentir como en la universidad durante las clases de educación física, María empezó a recorrer la tienda rápidamente buscando con la mirada algo adecuado para ir al concierto mientras Shadow se sentaba a esperarla en uno de los sofás para clientes que tenía la tienda para que las chicas que fueran a comprar pudieran mostrar su ropa a sus amigas antes de comprarla para hacerlas sentir como una modelo profesional, pasaron algunos minutos hasta que la eriza de cabellera rubia apareció a un lado de su amigo cargando en sus brazos más de veintitrés vestidos cortos, doces blusas de diferentes estilos, catorce mini faldas, diecisiete carteras de mano, trece collares, trece pares de pulseras, siete diademas para el cabello, nueve pares de zapatos de tacón alto, y tres pares de botas con tacón, Shadow solo la vio con asombro hasta que esta le lanzo la ropa en sima enterándolo casi por completo, la eriza solo cogió uno de los vestidos que estaban encima de las orejas del pobre erizo negro y corrió a los probadores más cercanos para empezar a probarse aquella ropa nocturna, ya que no quería comprar la equivocada, esto desespero un poco a su acompañante ya que sabía que perdería demasiado tiempo en aquella tienda departamental, cada vestimenta que ella se probaba iba a enseñársela al joven erizo negro para preguntarle como lucia, a lo cual el erizo daba su más sincera opinión o decía que le daba igual hasta que esta iba en el doceavo conjunto y él le dijo a una de las encargadas que se llevaba toda la ropa pagándola con su tarjeta de crédito para que la eriza ya no lo tuviera en aquel lugar y pudiera volver lo más pronto posible a su hogar a terminar los preparativos para esa noche, salieron de aquella tienda departamental con aquellos bolsas coloridas en donde se encontraban los artículos comprados después de haber pagado todas aquellas prendas de vestir y casi sobre girar la tarjeta de crédito de su amigo, el cual aún seguía sin entender la necesidad de tanta ropa o accesorios, sin duda alguna el tiempo que paso en aquella tienda fue mucho peor que aquella vez en que un oficial de policía le logro disparar en el brazo ocasionándole una gran vergüenza ante algunos de sus compañeros de trabajo; ahora ambos erizos se encontraban en una de las heladería de aquel centro comercial comiendo un delicioso helado, o mejor dicho la eriza de cabellera rubia se encontraba disfrutando de la cremosidad de aquel dulce helado mientras que su amigo se encontraba encerado en su pequeño mundo hasta que le conto a su acompañante acerca de las entradas especiales, y el pase a camerinos, lo cual causo un grito energético de parte de ella llamando la atención de todos los que estaban en esa parte del centro comercial.

Ya eran las cinco de la tarde de aquel cálido día de verano, en total se habían tardado aproximadamente ocho horas en el centro comercial a causa de varias compras improvisadas de parte de la eriza rubia, el auto iba a mas no poder por las bolsas de prendas de vestir y cajas de zapatos que había comprado María en su “pequeño” viaje al centro comercial, aunque no era la primera vez que pasaba eso, ya era una costumbre para el erizo negro.

-aun no puedo creer que hayas conseguido pases a camerinos para verlos en  persona –Pronuncio María emocionada sujetando aquellos pedazos de plástico que eran su pase a la felicidad con cierta fuerza y asombro- ¿Cómo los conseguisteis?

-Es difícil de explicar –Dijo Shadow sin prestarle atención alguna mientras estacionaba el auto- solo digamos que fue un regalo de cumpleaños –María solo se le acerco a Shadow y le deposito un beso tierno e inocente en la mejilla en señal de agradecimiento, una leve coloración rojiza apareció en las mejillas del erizo azabache al mismo tiempo que fruncía levemente el ceño en señal de molestia- sabes que no me gusta que hagas eso

-y tú sabes que yo no lo puedo evitar –Pronuncio alegremente María dejando ir una risita al mismo tiempo que abra la puerta de aquel auto, Shadow solo dejo ir un suspiro silencioso por medio de sus labios al mismo tiempo que imitaba la acción de la eriza rubia, se dirigió a la cajuela de aquel deportivo abriéndola para empezar a bajar todas aquellas bolsas de las cosas que había comprado su amiga de cabellos dorados, las cargo todas de una vez para no tener que hacer varios viajes aunque esto le dificultad el recorrido asía la casa de la eriza rubia, la cual estaba a unos diez metros de distancia, la eriza le abrió la puerta principal de la casa permitiéndole la entrada a su morada- puedes dejarlos en donde quieras Shadow –Pronuncio la voz dulce de la eriza rubia al mismo tiempo que cerraba la puerta, Shadow solo los soltó enseguida aquellas bolsas y cajas dejando que cayeran sin ningún cuidado al frio piso de madera artificial, al escuchar la cascada de golpes María dirigí sus iris cielo-mar en dirección de donde venía aquel ruido frunciendo levemente el ceño y colocando sus manos sobre sus caderas e inflando sus mejillas al ver todas sus compras tiradas en medio de su sala de estar

- ¿Qué?, me dijisteis que los pusiera en donde quisiera –Pronuncio serio Shadow frunciendo el ceño en señal de reproche al ver la actitud de su amiga

pero no en el suelo! –Pronuncio María elevando su voz mostrando su disgusto con su tono de voz  enfadado, soltó un suspiro pesado al mismo tiempo que daba ligeras negaciones con su cabeza, no era la primera vez que pasaba eso con sus compras a causa de su amigo, solo deseaba que nada se hubiera dañado como la última vez- voy a bañarme y a prepararme para el concierto –pronuncio calmadamente tratando de olvidar lo sucedido hace momentos al mismo tiempo que empezaba a caminar rumbo a las escaleras para subir a su habitación- si quieres puedes comer algo de la nevera

-Está bien –Pronuncio Shadow sencillamente viendo como su amiga rubia desaparecía entre las escaleras, con paso calmado se dirigió a la cocina con su típica cara de pocos amigos luchando contra as ansias de darse un disparo para evitar ir a ese concierto, lo único bueno era que iba a acabar con ese trio de idiotas sin talento, y ya no volvería a saber de ellos- “Solo lo haces porque ella ha sido la único persona en la que puedes confiar de verdad y te soporta – se repetia mentalmente para evitar hacer una locura, desde hace varios años que conocía a esa eriza rubia, de hecho de niño trato de ahuyentarla pero todo lo que hacía le resultaba al revés, en vez de alejarla la acercaba más a él hasta que se rindió y decidió intentar ser amigos, con el paso del tiempo descubrió que le agradaba la compañía de la eriza rubia aunque en ocasiones quería solo desaparecer para tener tiempo para el mismo y hacer su actividad favorita en todo el mundo, con paso lento se acercó a la nevera abriéndola de un leve tirón dejando al descubierto lo que había en su interior, introdujo su mano en está sacando una manzana roja- “pero a ti ni siquiera te gusta su música, es más son unos idiotas, aún estás a tiempo para decirle que no quieres ir, pero ¿y si se le acerca un idiota para coquetearle?, ¿y si necesita de tu ayuda para algo?”salió de sus pensamientos al escuchar el sonido estridente de una pequeña alarma de cocina, se dirigió al horno de donde creía que venía aquel sonido odioso al mismo tiempo que cogía un par de guantes de cocina blancos y se los ponía, se inclinó en el piso doblando sus rodillas y levantando un poco sus tobillos para estar a la altura del horno, abrió la puerta e introdujo ambas manos dentro de este sacando una bandeja metaliza que contenía varias galletas de chispas de chocolate, se incorporó lentamente al mismo tiempo que con su pierna derecha cerraba la puerta del horno elevándola, se encamino asía la mesa del comedor en donde deposito con delicadeza aquella bandeja, un aroma dulce y delicioso empezó a inunda aquella habitación que servía como cocina tentando al erizo negro, no estaba acostumbrado a comer dulces pero tenía que admitir que aquel aroma sería un rival digno para los débiles de voluntad- no le importara que tome una –Pronuncio externamente en un susurro aprobatorio estirando su mano derecha asía aquella bandeja metálica para coger una de sus galletas hasta que un dolor pulsante se eso presente en su mano asiendo que un sonido ahogador saliera de sus labios al mismo tiempo que se alejaba un par de pasos de aquella mesa de madera, su mano derecha tenía una leve coloración rojiza a causa de aquel golpe emitido por el rodillo de amasar que en esos momentos estaba siendo sujetado firmemente por una eriza de cabellera rubia e iris cielo-mar que usaba una bata de baño de color blanco y veía con molestia al erizo azabache que trataba de no gritar ante el dolor que sentía en su mano- ¡¿POR QUÉ LO HISISTES?!

La eriza rubia solo dejo salir un suspiro al mismo tiempo que se cruzaba de brazos y fruncía su ceño revelando lo molesta que estaba a causa del erizo negro que le miraba exasperado con sus rubís sangres al mismo tiempo que revelaba sus colmillos en señal de molestia.

-¡TE IBAS A COMER MIS GALLETAS! –Pronuncio airado la joven eriza de cabellera rubia aun con mirada molesta al joven erizo negro que se estaba maldiciendo así mismo por el dolor que sentía, y que tenía una expresión de molestia en su rostro, tal parecía que solo con la mirada le estaba diciendo “las galletas son para comerse” enfadando un poco más a la eriza rubia que retomo su camino asía su habitación aun con el ceño fruncido- ¡Son para el concierto, así que no te comas ninguna!

-“Como disfrutare asesinar a ese trio de idiotas” –Pronuncio en sus adentros Shadow imaginando todas las posibles maneras en que podía asesinar a esa dichosa banda que solo le había traído problemas desde que comenzaron su carrera musical- “Idiotas”





HOLA GUAPURAS!!! Me extrañaron?! X3 -silencio de los lectores- Malos T.T
En fin…el día de hoy les traigo el inicio de un nuevo proyecto, y como se abran dado cuenta es Shadaria, mi pareja extremadamente favorita ^////^

En fin, espero que les haiga gustado este primer cap, y que como siempre, los haiga dejado con muchas dudas y suspenso para que vean el siguiente cap x3 y ya saben, si le gusto y quieren que siga me dejan un reviews o comentario, porque sin reviews no hay inspiración, y sin inspiración no hay cap, y sin cap no hay fanfic y sin fanfic…la verdad no se que pasa sin fanfic .-.


Se Despide Judith Rose Dark

martes, 9 de diciembre de 2014

La Fantacia hecha Realidad Cap. 2

Este fic se basa un 33% en los libros de Lewis Carroll (o tal vez menos…)

Sonic Team le pertenece a SEGA


-Por fin llega mi lady –Pronuncio una voz infantil y dulce, ambas erizas la reconocieron y voltearon asía el frente del sendero en donde se encontraron con aquel zorrito amarillo de dos colas e iris azules con dos esmeraldas gigantes que radiaban por sí misma una especie de luz, que aparecer eran las esmeraldas de sus collares que de cierta forman habían crecido notoriamente, al lado derecho de este se encontraba una conejita crema de iris cafés que usaba un vestido rojizo junto con un moño en el cuello de color amarillento, y un par de zapatos sencillos del mismo color que el vestido, a la par de esta se encontraba una abejita varón de la misma edad que la conejita, usaba un chaleco del mismo color del vestido de la coneja y un moño en el cuello del mismo color que el moño de la conejita, tal parecían que eran gemelos por la vestimenta pero la distintas clase de especies asían notar su diferencia familiar, y una murciélago de cabellera blanquecina como la nieve, piel aperlada e iris zafiros usaba pétalos de rosa rojiza aproximadamente de cuarenta y ocho centímetros de longitud cada una dando forma de vestido, un vestido sencillo, elegante y algo exótico que resaltaba su bien definida figura ya que era muy ajustado en sus atributos- ya nos había hecho esperar demasiado tiempo joven Alicia

-¿Alicia? –Pronunciaron ambas erizas al mismo tiempo con voz sorprendida y melancólica, totalmente incrédulas ante la cordial y extraña bienvenida de parte de aquellos seres extravagantes que les dedicaban una sonrisa amplia llena de alegría y esperanza, como si ambas erizas extranjeras solo con su presencia habían quitado los males de su alma

-no sabe cómo nos alegra verla por fin señorita Alicia –Contestaron tiernamente ambos pequeños, tal parecía que su voz aguda fuera el dulce néctar de la miel, ya que aquellas voces fueron suficientes para que ambas erizas confundidas formaran una sonrisa sincera en sus rostros de porcelana, que a pesar de la gran caída de hace minutos no tenía marca ni mancha alguna, al igual que sus vestimentas de lino

-me es difícil creer que después de tantos años, en los que velamos por el dolor que había en nuestro corazón, por fin vemos a la hermosa Alicia en persona –Pronuncio la joven mujer murciélago de iris zafiros de aproximadamente veintitrés tiempos acercándose a la joven eriza de cabellera rubia e iris cielo-mar tomándola de la mano derecha con delicadeza, su tono de voz sensual demostraba alegría pero a la vez tenía una pisca de duda, la joven eriza rubia solo sonrió con cierto nerviosismo al mismo tiempo que cerraba sus ojos reflejando su incredulidad ante tal extraña la situación

-Disculpen mi ignorancia, pero...¿Quién es la joven Alicia? –Pronuncio con suma inocencia la joven eriza de cabellos dorados en busca de respuestas a sus interrogantes, el grupo de extravagantes zoomorfos enfocaron todas sus miradas directamente en la joven de cabellera dorada poniéndola mas nerviosa de lo que ya estaba, sus miradas no reflejaban ningún sentimiento o emoción alguna, sus rostros simplemente estaban totalmente congelados, parecían que fueran una película de suspenso y habían puesto pause justamente en la parte de terror- ¿dije algo malo?

-Miles –Pronuncio seria y confusa la joven mujer de cabellera blanquecina con mirada paralizante como si le acabaran de susurrar al oído con suma claridad la muerte de un ser extremadamente cercano y querido por ella al mismo tiempo que en sus zafiros se empezaban a acumular un par de lágrimas cristalinas- dijisteis que ella era la verdadera Alicia

-lo es –Pronuncio seguro de sus palabras el pequeño zorrito rubio de dos colas sacando desde dentro de su saco un pequeño libro delgado de pasta azul maltratado y descolorido por el pasar del tiempo al mismo tiempo que empezaba a ojearlo- yo mismo me asegure de que cumpliera con toda las especificaciones del sombrerero loco y de la difunta reina –sus palabras denotaban cierta confusión y preocupación, en su interior sabía que no había otra oportunidad de volver al mundo de arriba si resultaba que aquella joven señorita de cabellera rubia no resultaba ser la joven Alicia, eso no solo significaría que ambas jovencitas se quedarían hay para siempre, sino que también su condenación, al igual que la de sus compañeros, era inminente si la reina de corazones rojos se enterraba de su pequeño viaje a las tierras lejanas del cielo les mandaría a cortar la cabeza a todos los presentes- tal vez es mejor que vayamos a consultar al sombrerero loco, solo para estar realmente seguros

-¿Sombrerero Loco? –Pronunciaron incrédulas ambas jovencitas al escuchar aquellas palabras llenas de inseguridad e inquietud dándoles una sensación poco placentera y pacífica en sus humildes y confundidos corazones de azúcar blanca.

-Es un amigo que nos aclarara esta paradoja lindas, por favor síganme –Pronuncio esperanzada y con cierta melancolía la joven mujer murciélago de cabellera tan blanca como la nieve recién caída del cielo extendió ambas alas mostrando la grandeza y la fragilidad de esta, sin mencionar una pequeña marca en su ala izquierda que era semejante a un pequeño corazón rojo que reflejaba cierto brillo semejante a los diamantes verdaderos cuando los escasos rayos del sol asía contacto en este, la cual ambas jóvenes señoritas pudieron visualizar con detalle por medio de sus claros iris llenos de vida, sus iris se dirigieron a donde se encontraba posicionada su hermana enviando una mirada confundida, y algo temerosa, hace solo un par de minutos se encontraban en aquel sendero de tierra en camino a su morada en donde se llevaría a cabo aquella festejación tan poco satisfactoria para ambas erizas, y ahora se encontraban en un mundo del cual solo habían oído en los relatos descabellados de su difunta abuela Alicia, de las cuales tal parece que no eran tan descabellaras o ficticias como les contaba su madre Anastasia después de cada cuento nocturno de su adorada abuela de cabellera blanquecina les relataba con tanta energía.

-Por aquí señoritas –Pronunciaron simultáneamente ambos infantes tomando con delicadeza cada uno la mano derecha de una de las jóvenes indigentes para escoltarlas asía el recinto de aquel ser conocido por todos los presentes como sombrerero loco empezando a dar pequeños pasos ladeados como si ambos infantes fueran cojos de nacimiento o no tuvieran movilidad total de sus articulaciones, los iris de la joven eriza de cabellera dorada como el mismo oro se enfocaron en la pierna derecha de la joven infante de especie roedora, sus iris se ampliaron al ver la imagen de aquel corazón rojizo en su pierna en la cual presentaba aquella dificultad de movilidad, sus iris cielo-mar se enfocaron después en la pierna de la joven abejita visualizando la misma marca en su pierna, que al igual que la conejita era la misma en donde mostraba su debilidad motriz, ¿acaso esa marca tendría algo que ver con la falta de libertad de movilidad de los pequeños y con la joven mujer murciélago?, ya que el caminar de la joven mujer de cabellera blanca era sensual, pero al pasar algunos minutos se volvía descuidado y algo torpe por falta de la practica dando a entender que no estaba acostumbrada a caminar distancia largas, sus iris se enfocaron en el joven zorrito dorado poseedor de una extremidad extra, el cual a diferencia de sus demás compañeros de planificación no presentaba alguna dificultad motriz, y su piel no se encontraba opacada por aquella marca en forma de corazón que sus demás compañeros poseían en alguna de sus extremidades revolantes asiendo profundizar a la joven eriza de cabellera dorada acerca de lo que sus ojos detectaban.

-Sombrerero loco –Pronuncio en un susurro inaudible la joven eriza de piel pastel de cabellera corta del tono de los pétalos vivos de las rosas rosas de temporada cuando recién empezaban a dar sus brotes tratando de seguir con paso calmado y recto a los misteriosos seres que las habían recibido, por alguna razón en particular se le hacía demasiado familiar aquellos seres tan exóticos y extraños, al igual que el lugar en donde sus pies se encontraban apoyados en esos mismos momentos, ¿sería a causa de las historias de su abuela?, ¿o había otra razón para que su alrededor se le hiciera tan familiar?, un suspiro sonoro escapo de sus labios de fresa al mismo tiempo que sus parpados fueron cayendo ligeramente sobre sus ojos cubriéndolos por completo en señal de rendición al tratar de buscar una explicación lógica para sus dudas y sentires, aunque estando en un mundo como en el que se encontraba su idea de lógica era una tontería en aquel lugar, fuera imaginario o real, levanto sus parpados con cierta pesadez sintiendo como su corazón de un momento a otro se empezaba a llegar lentamente de miedo, una sensación conocida por ella desde su infancia a causa de sus constantes pesadillas, sintió como un frio congelador recorrió su columna vertebral al son de un cacarear causando que sus niñas jades empezaran a divagar por aquel lugar tan exótico buscando una respuesta a su nuevo sentir sin ningún resultado favorable a sus incógnitas, inhalo profundamente por medio de su pequeña nariz el aire fresco de aquel lugar tratando de olvidar aquella sensación escalofriante que la había invadido siguiendo su camino hasta que sus oídos fueron invadidos por el cantar agudo de alguna ave de la zona obligándola a seguir con su búsqueda por medio de sus iris jade, no transcurrió ni un minuto cuando sus iris enfocaron en la rama limpia de un árbol fructífero una ave majestuosa de plumas negras como el mismísimo abismo, los iris de sus ojos eran de una tonalidad rojiza como la sangre dándole un leve temblor a sus piernas al estar caminando por aquel sendero junto con los demás seres de aquel lugar, su tamaño no se podía deducir con claridad a causa de la distancia en la que se encontraba, ya que su tamaña podía ser semejante al de un felino domestico que al de un felino salvaje de la selva a pesar de que su apariencia era similar al de las águilas calvas que gobiernan los cielos sin temor de acuerdo a la libertad que les fue asignada desde el principio de las eras, el ave con semejanza de águila extendió sus alas revelando la grande de estas sin mencionar las dimensiones tan largas de esta ave dándole cierta violación a las leyes conocidas por el zoomorfo actual a causa de su forma, un aleteo rápido fue suficiente para que su cuerpo liviano fuera elevado al cielo rápidamente sin dificultad alguna ocasionando que desapareciera rápidamente de la vista de la joven eriza pastel dándole cierto asombro a causa de que nunca en su vida había visto una ave semejante, dirigió su vista de nuevo a dirección en donde se encontraban sus acompañantes, cada uno se encontraban sumergido en sus pensamientos mientras sus rostros reflejaban cierta inquietud y preocupación, sin mencionar una pisca de esperanza, tal parecía que nadie aparte de ella se había dado cuenta de la presencia de aquella misteriosa ave de plumas oscuras.

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Sus alas poderosas surcaban con rapidez los cielos tormentosos de aquel mundo ideológico arrancado a su paso las hojas figurativas de los exóticos árboles que se encontraban en el transcurso de su camino en busca de su objetivo, el cual no tardo de visualizar por medio de sus pequeños iris sangre a un par de minutos de haber iniciado su vuelo en busca de su amo para comunicarle el descubrimiento importante que había hecho en su recorrido diario, aumento la velocidad de su aleteo acercándose con más rapidez a aquel castillo de murallas fortificadas de tonalidades blanquecinas que protegían con valor aquel castillo de las mismas tonalidades de los muros con la única diferencia de algunas franjas rojas como las rosas de temporada en el techo de cada una de estas, sus alturas y diámetros eran desconocidas, aun para los mismos arquitectos de aquella obra que había ya durado siglos, una especie de barranco oscuro se encontraba a solo unos codos de distancia de la muralla sirviendo como una doble defensa ante las visitas no deseadas por la familia real que habitaba en aquellas tierras remotas, sus alas poderosas dieron solo cuatro aleteadas elevándolo a la altura suficiente para poder sobrevolarlas a causa del tiempo que perdería si se pusiera a buscar la entrada principal a la gran fortaleza, con la leve brisa tormentosa del día soleado empezó a planear en busca de su amo para evitar la utilización innecesaria de su energía, sus iris sangre empezaron a revisar cada lugar que sobrevolaba en aquellos momentos hasta que sus iris penetrantes localizaron a su querido amo a través de una de las ventanas de la torre central de aquella fortaleza disfrazada por la absurda idea de un hogar ideal, entro directamente por la ventana con rapidez como si de una flecha en llamas se tratara aterrizando exactamente en una especie de poste hecho de madera blanca por naturaleza, su forma era semejante a la de un viejo tronco que habían cortado en su punto de crecimiento, aquella ave oscura se sujetó en una de las ramas secas de este aferrándose firmemente con sus garras en busca de no caer, este tronco viejo se encontraba a un par de centímetros cerca de la ventana por la cual había entrado hace un par de minutos, sus iris sangre se enfocaron a una de las paredes de marfil de la habitación en donde se encontrada pegado un espejo deforme de cuerpo completo que estaba siendo usado por aquel ser que tanto se encontraba buscando que aún conservaba su vista en su reflejo a pesar de estar enterado de la llegada que aquella ave vigía.

-Infórmame –Pronuncio aquel ser misterioso con tono serio colocando con delicadeza una capucha negra delgada encima de sus hombros para terminar de completar su uniforme antes de ir a ver a la dueña de aquel palacio y comenzar con su labor correspondiente, la ave solo dejo ir un chillido agudo en señal de contestación ante las palabras de su amo, un sonido agudo sin significado alguno si no entendías su lenguaje, el erizo que se encontraba arreglándose solo formo una sonrisa amplia en su rostro al escuchar el informe que le traía su mascota ese día, sin duda alguna esa era la mejor noticia que había escuchado en todos sus años de vida, giro levemente su cuerpo a su mano izquierda en donde se encontraba una pequeña mesa hecha de madera en donde se encontraba una especie de casco delgado semejante al de los caballeros de los siglos pasados y al de un antifaz negro con corte, estiro su mano izquierda a esta y la coloco por encima de su rostro escondiéndolo totalmente ante los ojos de los demás seres habitantes de aquellas tierras, y dejando solo visible su boca a la vista de todos, dio una vuelta completa en dirección a donde se encontraba su querida mascota mostrando su vestimenta oscura con toques rojizos que escondía perfectamente su cuerpo- Me hicisteis esperar demasiado tiempo para tu regreso Alicia…




Espero que les haiga gustado guapuras, si es asi me dejan un comentario

Se Despide Judith Rose Dark

La Fantasia hecha Realidad Cap. 1

Nota: Este fic se creó basándose 33% en los libros de "Las Aventuras de Alice en el país de las maravillas" y "Atreves del espejo y lo que Alicia encontró allí" de Charles Lutwidge Dodgson mejor conocido como Lewis Carroll, y en las dos películas que Disney produjo juntando ambos libros….

La luz del cálido sol iluminaba con delicadeza las verdes y fértiles praderas del hermoso y humilde pueblo de Green Hill, por uno de los senderos hechos de tierra, de unos 4 codos de anchura que estaba ubicado en medio de uno de los varios prados de cultivo de ese hermoso pueblo se encontraban caminando dos erizas hembras, las púas de una de las dos erizas era de un hermoso tono rosa pastel, sus iris brillantes de un hermoso verde entre aqua y jade, sus finos labios eran como fresas de temporada, y su delicada y aromática piel era semejante al color suave del interior del higo maduro, su vestimenta era un vestido corto hasta debajo de sus rodillas sencillo de tela lisa de cereza de temporada con un cierto pero casi invisible volumen de la cintura para abajo como se acostumbraba para los vestidos de las doncellas en aquella época y un delantal de cuerpo completo de color blanco, unos mallones blancos cubriendo sus finas y delicadas piernas, y un par de zapatillas cerezas brillantes de tacón de unos 4 centímetros de altura y con un moño del mismo color en las puntas de cada zapatilla, y un hermoso listo manzana adornando sus hermosas y cortas púas, y una gargantilla de color granada con pequeños diamantes incrustados, pero en el medio de este se encontraba una piedra preciosa parecida a la esmeralda de un hermoso color rojo que adornaba su delgado y fino cuello; las finas y delicadas púas de la segunda eriza parecían estar hechas del mas finísimo oro, sus iris brillantes eran más claros que el mismo mar infinito, su vestimenta era un vestido corto hasta debajo de sus rodillas sencillo de tela lisa azul mar con un cierto pero casi invisible volumen de la cintura para abajo como se acostumbraba para los vestidos de las doncellas en aquella época y un delantal de cuerpo completo de color blanco cubriéndola, unos mallones blancos cubriendo sus finas y delicadas piernas, y un par de zapatillas negras brillantes de tacón de unos 4 centímetros de altura sin adornos o algún tipo de lucro, en su fino cuello llevaba una gargantilla negra con incrustación de diamante y con una piedra preciosa en forma de esmeralda de color azul rey brillante, y un hermoso listón negro con adorno de moño rodeando sus largas púas doradas, las cuales llegaban hasta su cintura; cada eriza cargaba una pequeña canasta de palma que eran idénticas, pero cada una tenía un fino listón en su contorno del mismo color que el vestido de su propietaria para diferenciarlas, los rostros de ambas erizas estaban adornados de una fina sonrisa nostálgica y una mirada perdida en el occidente mientras un silencio sepultar las empezaba a rodear….

-¿creareis que lo que dicen del conde Scourge sea cierto, o sean simples inventos de los celosos?-Pronuncio la eriza rosa pastel mientras giraba un poco su rostro a su lado izquierdo para ver a su acompañante

-¿qué te dice tu corazón Amy?-Contesto su acompañante girando un poco su rostro asía la eriza rosa pastel-es tu compromiso después de todo, nuestra madre no debería obligarte a compartir tu vida con alguien que no ha ganado tu corazón

-para voz es muy fácil pronunciarlo ya que nuestra madre no la a ofrecido a varón alguno María-Pronuncio con un tono amargo y airado la eriza de nombre Amy

-aun no me ha ofrecido a varón, ¿pero quién me dice o asegura que no lo hará en el banquete que se hará en honor del compromiso vos esta tarde?-Pronuncio en aire triste y desolado la eriza de nombre María deteniendo su marcha al igual que su acompañante-¿quién me lo asegura? ¿o quién le asegura a vos lo que dicen del conde Scourge?
Amy no pudo evitar derramar un par de lágrimas cristalinas de sus ahora cristalinos y corrompidos ojos, se acercó delicadamente a la eriza de cabellos dorados rodeándola con su brazos al mismo tiempo que soltaba su canasta la cual al impactar en la tierra del sendero hiso que la mayoría de su contenido saliera, María correspondió el abrazo cálido de su compañera soltando también su canasta, la cual también perdió la mayoría de su contenido.

-Ojala nuestra abuela estuviera aquí…ella hablaría con nuestra madre y la haría cambiar de opinión….-Pronuncio Amy con un par de lágrimas amargas contenidas en sus ojos luchando por deslizarse en su suaves y delicadas mejillas al mismo tiempo que ella abrazaba más fuerte a su hermana gemela al recordar a su querida abuela materna….su abuela era una eriza rubia como el oro fino de iris cielo-mar como lo era su hermana menor, a pesar de su avanzada edad era una mujer aventurera, valiente, y llena de sueños y esperanzas, aun se acordaba cuando era pequeña y ella les contaba una de sus varias aventuras en un extraño, mágico y maravilloso mundo que solo al ver se podía decir que era un sueño, pero no era así, era tan real como uno mismo…aun recordaba como su madre le decía a su abuela que no les llenara la cabeza de cuentos de hadas, y esta le contestaba "No son cuentos de hadas, cada aventura que cuento las viví en mi juventud, ¿Qué le paso a la niña que quería conocer este maravilloso mundo?", lo cual irritaba a su madre, se separó lentamente de su hermana menor y le dedico una pequeña pero cálida sonrisa al mismo tiempo que una pequeña y amarga lagrima se deslizaba lentamente por su mejilla derecha- el sol avanza, y aun no estamos cerca de casa

La joven eriza rubia solo asintió aun con tristeza en su corazón al pensar en tener que regresar a su hogar, en donde se encontraría su madre organizando aquel lujoso banquete en donde se revelaría ante la familia y amigos de esta el compromiso de la eriza rosa pastel, ambas hermanas disparejas se agacharon un poco al suelo en donde estaban de pie y empezaron a recoger el contenido de sus canastas para volverlas a guarda en estas; ambas sintieron una clase de fuerza opuesta que impacto en sus espaldas que por inercia las tiro al suelo como si de un par de trapos viejos se trataran, ambas sintieron un dolor insoportable en sus cuerpos por el golpe que habían recibido, por instinto se levantaron del suelo con algo de pesar al mismo tiempo que dirigían su vista al responsable de tal humillación, sus iris visualizaron a un pequeño zorrito de color amarillo con una franja blanca en el pecho de iris azules mar que poseía dos colas, este usaba un chaleco de color negro brillante junto con un moño rojizo y un sombrero de un tono negro, en su mano portaba un reloj de bolsillo de color dorado.

Mi lady, se le hizo tarde, se le hizo tarde mi lady!-Pronuncio exasperado aquel zorrito volviendo a retomar su camino con paso veloz alejando de ambas erizas, las cuales lo vieron algo confundidas e intrigadas

-Por los cielos, ¿qué rayos fue eso? –Pronuncio la eriza rosa pastel viendo al pequeño zorrito de aproximadamente siete años alejarse de ellas

-Solo Chaos sabe que ha pasado –Pronuncio con delicadeza y confusión la eriza rubia al mismo tiempo que dirigía su mano a su cuello para tocar la esmeralda de su collar, que por desgracia ya no lo tenia usando- ¡Mi collar! –grito alarmada volviendo su vista en tierra en busca de su medallón- ¡Mi collar, lo he perdido, el recuerdo de nuestra abuela!

-¡Se hace tarde mi lady, se hace tarde mi lady! –Se escucharon ora vez los gritos de aquel pequeño zorro al occidente, ambas erizas voltearon a verlo para visualizar que este tenía levantada su mano derecha sujetando ambos medallones con su mano- ¡Llegara tarde mi lady, dese prisa!

-¡Mi collar, ladrón! –Grito María empezando a correr detrás de aquel zorro tan extraño- ¡regresa aquí ladrón!

-¡María! –Grito Amy al mismo tiempo que empezaba a seguir a su joven hermana, la cual estaba persiguiendo al joven zorro que había vuelto a emprender su huido rumbo a un pequeño bosque verdoso que se encontraba a un par de metros de su ubicación; el zorrito se introdujo a este extraño y verdoso bosque seguido muy de cerca por ambas erizas, llegaron a una clase de claro en donde en el centro había un árbol hueco de años, ya sin hojas y sin ramas al igual que un tronco gastado y atacado por los años, el pequeño se "escondió" detrás de este, ambas erizas sonrieron al ver que ya pronto atraparían a ese zorrito travieso, cada una se fue a un lado del árbol para asegurarse que aquel travieso no volviera a huir, caminaron con paso calmado tratando de no hacer ruido cuando llegaron a estar al frente la una de la otra- ¿Dónde se encuentra nuestro pequeño ladrón?

-mira Amy –Pronuncio María hincándose en el suelo cerca de las raíces del árbol en donde se podía apreciar una clase de refugio o túnel- nuestro amigo ha de estar aquí escondió, entrare un poco, lo veré y lo sacare de ahí recuperando mi collar hermana –empezó a introducirse lentamente dentro de aquel hoyo oscuro hasta que sus manos ya no sintieron la tierra y un tipo de viento huracanado la empezó a atraer a su interior- ¡Amy ayudadme!

La eriza rosa pastel sujeto el pie izquierdo de su hermana para tratar de impedir que callera, pero aquel viento huracanado no se dejaría vencer por aquel par de jóvenes, sino que también succiono a la eriza pastel adentro de aquel, ambas erizas se encontraban cayendo por lo que parecía ser un poso sin final, ya que a pesar de su larga caída en aire libre no podían visualizar el final, sus gritos de desesperación, miedo y angustia resonaban por aquellas paredes angostas iluminadas por lámparas de fuego, podían visualizar uno que otro mueble que se encontraba cayendo, subiendo o hasta suspendidos en el aire, sin dar aviso o ver el final traspasaron una especie de techo hecho de cristal a cuadros de ajedrez, sentían un dolor agudo en todo su cuerpo por el impacto que no pudieron dejar escapar un par de gemidos de dolor, se empezaron a incorporar lentamente aun con el dolor presente en ellas y gimiendo de dolor, por alguna extraña razón el golpe o el impacto no las había matado o roto algún hueso, lo cual agradecieron a Chaos, aunque eso no le preocupaba por el momento, ¿en dónde rayos estaban?, eso era lo que realmente les preocupaba, en ese momento se encontraban enceradas en una clase de habitación o lovi de color crema claro en dónde se encontraba una pequeña mesa de te en el medio y una puerta pequeña de unos 34 centímetros de altura con 17 de ancho.

-¡por aquí mi lady, ya casi llega! –Se escuchó la voz infantil del pequeño zorrito, ambas erizas se hincaron al frente de la pequeña puerta, y por la herradura de la chapa vieron al zorrito del otro lado con el reloj dorado en la mano, ¿Cómo rayos había cruzado al otro lado de la puerta?, la eriza rosa pastel se levantó suspirando amargamente hasta que su vista se enfocó en la mesa del medio, se acerco y noto una especie de mazapán con una inscripción algo extraña.

-cómeme –Pronuncio la eriza rosa en forma de susurro al estar leyendo su inscripción- cómeme….cómeme….y encontré un dulce parecido al mazapán que decía cómeme, que al comerlo me encogió a la estatura de un ratón –enseguida se hinco debajo de la mesa encontrándose con una pequeña botella de color fucsia transparente, la sujeto y la vio con detenimiento, su hermana solo la veía detenidamente con una mirada confundida, ¿Qué tenían que ver los cuentos de su abuela Alicia en esto?- debajo de la mesa un frasco que decía bébeme que me hizo crecer deliberadamente como una gigante…¡María! –Exclamo a gran voz Amy volteando a ver a su hermana- creo que ya se en donde estamos….creo que nuestra madre estaba equivocada con que solo eran cuentos de hadas

Amy corto a la mitad aquel pedazo de mazapán, una mitad la dio a su hermana María y la otra se la quedo ella para comer, sentía una especie de nudo en su garganta, y su corazón estaba lleno de confusión, pero solo deseaba que no fuera un hermoso y cruel sueño, mordió delicadamente la orilla del mazapán deslizando por su garganta solo un par de migajas cuando su cuerpo empezó lentamente a encogerse ante los ojos de su hermana María hasta estar de la altura de una muñeca de porcelana victoriana, María solo la vio sorprendida y se incoó al frente de ella, pero algo estaba faltando en todo esto…la llave, se incorporó nuevamente y se acercó a la mesa en donde había una llave de bronce con una terminación en forma de corazón, regreso a donde se encontraba su hermana Amy e igual que ella deslizo un par de migajas del mazapán por el interior de su garganta encogiéndose a la misma altura que su hermana mayor, ambas sujetaron la llave juntas, ya que el peso de esta era casi de tres siclos, y la ingresaron por la herradura de la chapa abriendo la puerta, se voltearon a ver entre ellas para después sonreír al mismo tiempo que la atravesaban visualizando una especie fructífera de fauna exótica y nada común del lugar de donde venían, sentían en su piel la fresca brisa del viento, caminaron tranquilamente por aquel sendero de hierbas verdes viendo con asombro los enormes árboles que se encontraban a su alrededor al igual que las gigantescas flores de diversos colores y aromas exquisitos, era casi como si fuera un sueño…un hermoso sueño hecho realidad…

-Por fin llega mi lady –Pronuncio una voz infantil y dulce, ambas erizas la reconocieron y voltearon asía el frente del sendero en donde se encontraron con aquel zorrito amarillo de dos colas y de iris azules con dos esmeraldas gigantes que radiaban por sí misma una especie de luz, al lado de este se encontraba una conejita crema de iris cafés que usaba un vestido rojizo junto con un moño en el cuello de color amarillento y un par de zapatos sencillos del mismo color que el vestido, una abeja que se encontraba a la par de la conejita de la misma edad que usaba un chaleco del mismo color del vestido de la coneja y un moño en el cuello del mismo color que el moño de la conejita, y una murciélago de cabellera blanca como la nieve, piel aperlada e iris zafiros que parecía que usaba pétalos de rosa rojiza como vestido, un vestido sencillo, elegante y algo exótico que resaltaba su bien definida figura- ya nos había hecho esperar demasiado tiempo, joven Alicia….




Aquí termina el primer cap de este fic x3, si les gusto me dejen comentarios *-* 

Se Despide Judith Rose Dark